Hacía tiempo que no me querían. Hacía tiempo que no me sentía querido. Hacia tiempo que no sonreía. Hacia tiempo que los ojos no me brillaban.
Tranquilidad, confianza, serenidad, concentración, ganas de estudiar, me implica aquello que me hace sentir completamente un iluso ilusionado.
Un viaje tan esperado, hizo falta para cambiar el destino.
Y ahora bien, mirame a los ojos, y siente que alguien te quiere, que alguien te respeta, y necesita hacerte feliz para su bienestar.
Nunca imagine esto, nunca, tu bien lo sabes. Por encima de mis posibilidades como humano, como persona, por la situación, por mi.
La ilusión me crece por segundo , a cada una de tus palabras que se me quedan momentáneamente sobre el timbre de mis oídos. Nocturnas perturbaciones telefónicas.
Tener necesidad de escucharlas más cerca aun de mis oídos. Me acerco todo lo que puedo el teléfono a mis oídos pero es inútil, por más que lo intento, no te siento tan cerca, como lo sentí un 22A.
Me implicas respeto, madurez, sencillez, ganas de vivir, y sin querer no me dejas opción de quererte a cada momento un poco más.
Tus pies firmes sobre la Tierra, hacen que los míos no vuelen más allá del mundo Nunca Jamás.
¿Te has dado cuenta? Que rápido cambian las cosas en poco tiempo y que complejo puede llegar a ser todo.
Voy a disfrutar a cada segundo de las cosas que me haces pasar, y no pensaré en el más allá, te prometo que me dejaré llevar y no preveré nada que nos pueda perjudicar.
Prometí hacerte sonreír y no hacer complejas las cosas que son sencillas de por si. Mi meta en esta carrera es.. no acabarla nunca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario